Hace unos meses publicaba esta entrada: ¿DEBO OPERARME SI TENGO UNA HERNIA DISCAL? , y hoy quiero dejaros este gráfico sacado del estudio realizado por Campbell y Colvin (Management of Low Back Pain, 2013). En dicho estudio se analizan los resultados obtenidos al realizar una resonancia magnética a grupos de personas asintomáticas, es decir SIN DOLOR LUMBAR. 

 

Hallazgos Resonancia

Traduzco el significado de los hallazgos patológicos:

      • Facet arthropathy: La mundialmente conocida artrosis. En Galicia, popularmente le llamamos «desgaste» (no confundir con artritis).
      • Disc bulge: Hernia discal
      • Disc protrusion: Protrusión discal

 

En todos los grupos desde los más jóvenes se observan cambios artrósicos, y las hernias discales a partir de los 40 años presentan un porcentaje superior al 50%!!!

¿Para qué os muestro este gráfico? Para que os deis cuenta del poco valor diagnóstico que en estas patologías tiene  una prueba de imagen con tanta fama como la resonancia. Ya que si  es tan frecuente la presencia de alteraciones en pacientes que, repito, NO TIENEN DOLOR LUMBAR, es más que probable que nuestro dolor de espalda crónico no sea a consecuencia de, por ejemplo, una protrusión a nivel L5-S1, sino que se tratará del temido dolor inespecífico (Wadell 2004).

¿Que qué  signifca? Pues una lumbalgia inespecífica es literalmente eso: un dolor del que no hay una causa concreta (o estructural, como una fractura) que lo justifique. Se tratará, por tanto, de la suma de diversos trastornos posturales y mecánicos como rigidez articular, debilidad e hipertonía muscular; y/o alteraciones de tipo visceral que estén dando imputs de dolor referido a nivel lumbar (trastornos intestinales, genitourinarios…). Todo esto unido al cóctel psicosocial del paciente. No es lo mismo una persona que está estresada y con un carácter tendente hacia la depresión, apatía y astenia; a otra que es más optimista y gestiona bien el estrés.

 

Por eso cuando acudís a una consulta de fisioterapia, muchas veces nosotras/os no le damos tanta importancia a las pruebas de  imagen, ya que, como recalco siempre, por definición se tratan de pruebas diagnósticas COMPLEMENTARIAS. Lo principal para realizar un buen tratamiento es la anamnesis, es decir, la valoración que hacemos de vuestros signos y síntomas, y a su vez ver si existe una correlación directa con lo que aparece en la imagen.

 

Con esto no quiero que interpretéis que los exámenes radiológicos son innecesarios, pero sí que toméis consciencia de que realmente la información que aportan en un elevado número de casos,  no es relevante para resolver vuestro cuadro de dolor.  Ya que esa hernia, o protrusión podríamos considerarla casual, y no la causante de vuestro dolor.

¿En qué casos serían más necesarias? Pues dos ejemplos frecuentes: Si sospechamos la existencia de una fractura vertebral después de una caída, o, si el dolor de tipo neurológico nos indica que hay una hernia que está causando pérdida de fuerza muscular.

 

Espero que os haya sido de utilidad, y para mis colegas de profesión les dejo un artículo gratuito sobre el tema, (un poco antiguo ya, porque es del 94):

http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJM199407143310201#t=articleTop

 

 Autora: Fátima Fontenla Souto. Fisioterapeuta Colegiada 1510

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