ÁCIDO HIALURÓNICO: ¿TRATAMIENTO PARA ARTROSIS DE RODILLA?

ACIDO HIALURÓNICO

 

¿Son efectivas las inyecciones con ácido hialurónico para el dolor de rodilla causado por artrosis?

Buscando información para una futura entrada sobre artritis y artrosis,  me topé con un artículo, que aunque es del 2005, resultó muy revelador para responder a esa pregunta: Ácido hialurónico intraarticular para el tratamiento de la osteoartritis de la rodilla: Revisión sistemática y metaanálisis. J Arrich, F Piribauer, P Mad, D Schmid, K Klaushofer, M Müllner.  CMAJ. Apr 12, 2005; 172(8): 1039–1043.

 

En resumen lo que dicen estos investigadores acerca de las inyecciones de ác.hialurónico para la artrosis de rodilla es:

  • La calidad de lo publicado hasta 2004 era mala, de 1159 resultados encontrados en la búsqueda en bases de datos (Medline, Embase, Cinahl, Biosis y Cochrane), tan sólo se incluyeron por calidad metodológica y nivel de evidencia científica 24 ensayos clínicos.
  • Analizan  si existen beneficios respecto a una inyección con placebo en las siguientes situaciones:
  • ¿MEJORA LA FUNCIÓN ARTICULAR?
  • La respuesta es NO. Y no sólo eso, sino que además la tasa de efectos secundarios es mayor que el placebo
  • ¿MEJORA EL DOLOR EN REPOSO?
  • Nuevamente la respuesta es NO. “El tratamiento con ácido hialurónico intraarticular no tuvo efecto beneficioso sobre el dolor de la osteoartritis en reposo”
  • ¿MEJORA  EL DOLOR DURANTE EL MOVIMIENTO O TRAS EL MISMO?
  • Aquí si se observa una leve mejoría respecto el efecto placebo, pero estadísticamente es poco significativa, vamos que no mejora en todos el mundo.

Así que analizando los resultados, junto con los beneficios y los riesgos de efectos secundarios, este tipo de tratamiento dista mucho de presentarse como una buena opción para el tratamiento de artrosis de rodilla, o bueno, si nos vamos al latin: GONARTROSIS

 

Actualmente en medicina se está trabajando en un nuevo fármaco: ABT-981 que suprime la función de las Interleuquinas 1 promotoras de la inflamación. De momento está en fase de pruebas, así que aún no se ha comercializado, y a mi, sin duda, me sigue gustando más la idea de controlar la secreción de interleuquina 1 con la alimentación.

 

Fátima Fontenla Souto. Colegiada nº 1510

 

PRUEBAS DE IMAGEN PARA LUMBALGIA CRÓNICA

Hace unos meses publicaba esta entrada: ¿DEBO OPERARME SI TENGO UNA HERNIA DISCAL? , y hoy quiero dejaros este gráfico sacado del estudio realizado por Campbell y Colvin (Management of Low Back Pain, 2013). En dicho estudio se analizan los resultados obtenidos al realizar una resonancia magnética a grupos de personas asintomáticas, es decir SIN DOLOR LUMBAR. 

 

Hallazgos Resonancia

Traduzco el significado de los hallazgos patológicos:

      • Facet arthropathy: La mundialmente conocida artrosis. En Galicia, popularmente le llamamos “desgaste” (no confundir con artritis).
      • Disc bulge: Hernia discal
      • Disc protrusion: Protrusión discal

 

En todos los grupos desde los más jóvenes se observan cambios artrósicos, y las hernias discales a partir de los 40 años presentan un porcentaje superior al 50%!!!

¿Para qué os muestro este gráfico? Para que os deis cuenta del poco valor diagnóstico que en estas patologías tiene  una prueba de imagen con tanta fama como la resonancia. Ya que si  es tan frecuente la presencia de alteraciones en pacientes que, repito, NO TIENEN DOLOR LUMBAR, es más que probable que nuestro dolor de espalda crónico no sea a consecuencia de, por ejemplo, una protrusión a nivel L5-S1, sino que se tratará del temido dolor inespecífico (Wadell 2004).

¿Que qué  signifca? Pues una lumbalgia inespecífica es literalmente eso: un dolor del que no hay una causa concreta (o estructural, como una fractura) que lo justifique. Se tratará, por tanto, de la suma de diversos trastornos posturales y mecánicos como rigidez articular, debilidad e hipertonía muscular; y/o alteraciones de tipo visceral que estén dando imputs de dolor referido a nivel lumbar (trastornos intestinales, genitourinarios…). Todo esto unido al cóctel psicosocial del paciente. No es lo mismo una persona que está estresada y con un carácter tendente hacia la depresión, apatía y astenia; a otra que es más optimista y gestiona bien el estrés.

 

Por eso cuando acudís a una consulta de fisioterapia, muchas veces nosotras/os no le damos tanta importancia a las pruebas de  imagen, ya que, como recalco siempre, por definición se tratan de pruebas diagnósticas COMPLEMENTARIAS. Lo principal para realizar un buen tratamiento es la anamnesis, es decir, la valoración que hacemos de vuestros signos y síntomas, y a su vez ver si existe una correlación directa con lo que aparece en la imagen.

 

Con esto no quiero que interpretéis que los exámenes radiológicos son innecesarios, pero sí que toméis consciencia de que realmente la información que aportan en un elevado número de casos,  no es relevante para resolver vuestro cuadro de dolor.  Ya que esa hernia, o protrusión podríamos considerarla casual, y no la causante de vuestro dolor.

¿En qué casos serían más necesarias? Pues dos ejemplos frecuentes: Si sospechamos la existencia de una fractura vertebral después de una caída, o, si el dolor de tipo neurológico nos indica que hay una hernia que está causando pérdida de fuerza muscular.

 

Espero que os haya sido de utilidad, y para mis colegas de profesión les dejo un artículo gratuito sobre el tema, (un poco antiguo ya, porque es del 94):

http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJM199407143310201#t=articleTop

 

 Autora: Fátima Fontenla Souto. Fisioterapeuta Colegiada 1510
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ADICCIÓN AL AZÚCAR: YONKIS DEL AZÚCAR

Cada día se escriben más reseñas sobre el azúcar del tipo: “El veneno blanco”, “Los diez alimentos blancos que debes evitar”  etc etc. Y todavía hay mucha gente que desconfía de que dichos textos que se comparten por las redes sociales sean ciertos, o cuando menos exagerados. Y no es de extrañar, ya que la información que nos llega suele proceder de medios no científicos, anunciándose como la fórmula mágica a todos nuestros problemas de salud. Pero aunque salga en la revista ELLE, lo que se dice en este tipo de artículos no va nada desencaminado con la realidad.

Imagen de previsualización de YouTube

En este vídeo se explica desde la neurociencia cómo el azúcar activa los centros de recompensa a nivel cerebral. Se trata de áreas cerebrales que se ven estimuladas por la presencia de dopamina, serotonina u opiáceos, dando por resultado una sensación placentera. Las drogas como el tabaco, alcohol o la cocaína, por ejemplo, estimulan mucho el centro de recompensa, por eso su consumo hace que creen tanta adicción. Actividades diarias como las muestras de afecto, el deporte o el sexo también provocan la liberación de estos neurotransmisores, o como se les conoce popularmente “las hormonas del placer”.

¿Qué sucede con la comida? Pues que el azúcar, y aquellos productos que aumentan la glucemia en sangre de forma rápida (patatas fritas, productos de panadería…), estimulan los centros de recompensa, no tanto como otras drogas, pero su sobreconsumo nos conduce a un pico constante de dopamina a nivel cerebral, creando una adicción a ese tipo de alimento. Lo que se traduce en una necesidad del organismo de comer o picar algo dulce o grasiento.

 

Claro, llegados a este punto, todo el mundo me dice que no consume tanto azúcar, ¿estáis seguros? Veamos un poco el tipo de dieta más frecuente:

DESAYUNO TÍPICO

Café con leche (y  azúcar, claro, sino es súper amargo). Hay quien sustituye el café por colacao, claro el colacao no es más que cacao con… ¿qué? ah, sí, grandes cantidades de azúcar. Y que no falte el clásico de las galletas María, que por supuesto también llevan azúcar.

Los más sanos recurrirán a unas tostadas de pan, que además habitualmente es pan de molde que en su proceso de elaboración lleva azúcar, y bueno un poco de mermelada, que no deja de ser fruta con….¡si! azúcar!

Bueno, aquí la publicidad ha conseguido que la gente sustituya la mermelada casera por las light, siendo esta una opción todavía peor que la de la mermelada clásica.

Vale, es cierto, special K ha pensando en nosotros y lo importante que son los desayunos, así que para que empecemos bien el día con energía han creado las cajas de “cereales”, perdón copos de cereales, que en su composición llevan…¿a qué no lo adivináis? Si azúcar, claro igual si miráis la caja lo que aparece es un mogollón de nombres raros como dextrosa, fructosa, o algo similar, bien, eso es también una forma de añadirle azúcar.

 

Como recuento mañanero ya nos hemos inyectado una buena dosis de azúcar, y sólo hace una hora que nos hemos levantado. ¿Qué pasa el resto del día? Si os paráis a analizar los cafés o infusiones que tomamos en un descanso, que a todos le añadimos azúcar, más la galletita que amablemente nos ponen a su lado; el postre de después de comer, incluido el clásico yogurt, que en el mejor de los casos será natural y le añadiremos azúcar, y en el peor, nos tomamos el que ya viene con el azúcar de fábrica. Por no hablar de quienes acompañan la comida con un refresco o zumos envasados, porque está claro que este tipo de bebida lleva muuuuuuuucho azúcar.

A media tarde la serotonina tienda a bajar un poquito, por lo que nos podemos encontrar decaídos/as, y esta sensación se suele solventar o bien con un café o un trocito de chocolate, unas galletas, o unas patatillas.

¿Os va sonando de algo? Y esto pensando que no comamos alimentos precocinados, en estos casos todavía estaríamos metiéndole más azúcares al cuerpo.

 

Y ahora os propongo un reto, ¿qué tal una semana entera sin probar nada de lo brevemente expuesto?. Estoy segura de que a la mayoría os entrará una impulso horrible de consumir un producto de pastelería, bollería, o guarradilla similar, vamos una napolitana de esas tan ricas de la calle de la franja. O tal vez, los menos adictos, se noten que los dos o tres primeros días están malhumorados, decaídos, con menos tolerancia al estrés…bien amigos/as, os presento vuestro síndrome de abstinencia.

 

Autora: Fátima Fontenla Souto. Fisioterapeuta colegiada nº 1510